josé barea tejeiro
Discurso de José Barea Tejeiro
Doctor honoris causa UPV
Excmo. y Magnífico Rector de la Universidad Politécnica de Valencia, Autoridades, Señoras y Señores:
Gracias, muchas gracias, querido Rector, por el honor que me habéis concedido al otorgarme el grado de Doctor Honoris Causa por la citada Universidad.
Llevo desde muy joven estudiando, trabajando, haciendo Oposiciones al Cuerpo de Interventores de la Administración del Estado, concurriendo después a 3 Oposiciones a Cátedras de Universidad. He desempeñado cargos de cierta relevancia y variados contenidos dentro de la Administración Pública, de la que he sido fiel servidor y colaborador.
Todo un bagaje que me ha servido para orientar mi verdadera vocación: la Universidad. En la Universidad he desarrollado mi docencia hasta los 80 años, docencia que ha sido la gran ilusión de mi vida profesional
Voy a señalar las 3 etapas que pueden distinguirse en el curso de mi actividad investigadora.
La primera de ellas estuvo dedicada a la Contabilidad Pública y al Presupuesto. Siempre estuvo en mi pensamiento la necesidad de modernizar ambas instituciones para posibilitar que las operaciones que realizasen los Entes Públicos pudieran ser expresadas en términos de Contabilidad Nacional para conocer la incidencia del Presupuesto en la actividad económica de la Nación.
Con tal finalidad siendo Subdirector General de Inversiones (Dirección General de Presupuestos) propuse al Instituto de Estudios Fiscales, la elaboración de las primeras Cuentas Económicas de las Administraciones Públicas basadas en los datos recogidos en la Contabilidad Pública de los diferentes Agentes Económicos (Administración Central del Estado, Organismos Autónomos administrativos, Seguridad Social y Corporaciones Locales).
Formé un grupo de trabajo constituido por funcionarios de la Dirección General de Presupuestos, de la Intervención General de la Administración del Estado y de la Secretaría General Técnica.
Las Cuentas elaboradas de las Administraciones Públicas (pioneras en España) fueron muy elogiadas por su novedad y ajuste a la Metodología de la OCDE. Las publicó el Instituto de Estudios Fiscales.
A continuación constituí 2 grupos de trabajo, uno para elaborar las Cuentas de las Empresas Públicas comerciales e industriales y otro para las Instituciones Financieras públicas que fueron igualmente financiadas y publicadas por el Instituto de Estudios Fiscales.
Los Balances y las Cuentas de Pérdidas y Ganancias fueron los documentos que sirvieron de base para traspasar los datos de las operaciones de las Empresas Públicas y de las instituciones financieras públicas a Contabilidad Nacional.
Alcanzado el objetivo de elaborar las Cuentas Económicas del Sector Público propuse que pasase a la Intervención General de la Administración del Estado el cometido de elaborar dichas Cuentas, cometido que ha seguido realizando con funcionarios del propio Centro.
Respecto al sector “Presupuesto”, el sistema estaba muy anticuado, ya que el Presupuesto se concebía como una relación de los gastos que podían realizarse en el año pero sin que se considerase como instrumento de política económica para conocer la incidencia de los gastos e ingresos públicos en la actividad económica del país.
Llevamos a cabo una verdadera revolución presupuestaria, de forma tal que cada partida estaba especificada por Códigos que mostraban qué Centro era el gestor del crédito presupuestario (clasificación orgánica), qué tipo de gasto se realizaba y su clasificación económica, distinguiéndose los gastos corrientes, los gastos de inversión y las operaciones financieras.
En cuanto a los ingresos presupuestarios, se distinguieron los Impuestos Directos de los Indirectos, las Tasas por servicios prestados, las Transferencias corrientes, la enajenación de inversiones reales, las Transferencias de Capital y las Operaciones financieras.
La especificación de los sectores a los cuales iban destinadas las Transferencias y las de los sectores origen de las Transferencias recibidas, permitieron elaborar las Cuentas Consolidadas de las Administraciones Públicas. Se estableció el criterio de devengo para contabilizar las operaciones.
Mi segunda etapa investigadora se centra en los temas de protección social: Pensiones, Sanidad y Servicios Sociales, elaborándose las correspondientes Cuentas Satélites de dichas prestaciones.
La investigación sobre pensiones fue financiada y publicada por el BBVA. Su publicación tuvo un gran impacto en la sociedad española ya que de la investigación se desprendía que el sistema de pensiones públicas contributivas no era viable sin realizar reformas en el mismo. Dichas reformas se incluían en la investigación realizada.
El transcurso del tiempo me ha dado la razón, ya que las reformas realizadas no han sido tan profundas como las propuestas, con lo cual ha saltado a debate la necesidad de realizar una nueva reforma de las pensiones para asegurar la viabilidad del sistema.
La investigación sobre Sanidad fue financiada por el Ministerio de Sanidad y la correspondiente a los servicios sociales por el Ministerio competente.
La investigación de Sanidad fue pionera en su campo ya que el gasto aparecería desglosado por categorías económicas y por los agentes que ejecutaron los gastos. La investigación puso de manifiesto la alta tasa de crecimiento del gasto en sanidad que España tenía y los factores que impulsaban dicho gasto: envejecimiento de la población y aumento de la misma.
En cuanto a los servicios sociales, en España no habían tenido el fuerte impulso que posteriormente se dio a los mismos derivados del envejecimiento de la población.
Estas dos investigaciones dieron lugar a que los Ministerios de Sanidad y Servicios Sociales crearan las estructuras administrativas para seguir elaborando las Cuentas Satélites de Sanidad y Servicios Sociales con la misma metodología que la utilizada en mi investigación.
El campo de la tercera parte de mis investigaciones corresponde a la Economía Social que podemos definir como la que incluye empresas que actúan en el mercado con la finalidad de producir bienes y servicios, asegurar o financiar, con la particularidad de que el beneficio y la toma de decisiones no están ligadas directamente con el capital aportado por cada socio: el peso y la toma de decisiones es igual para todos los socios y no en función del capital aportado por cada uno de ellos. La Economía Social incluye también a aquellos agentes económicos cuya función principal sea producir servicios no destinados a la venta para determinados grupos de hogares y cuya financiación se efectúa a través de contribuciones voluntarias efectuadas por los hogares como consumidores.
Entre las investigaciones en este tema debo citar las realizadas con los profesores Monzón y Juliá. Las citadas investigaciones son las siguientes: “Libro Blanco de la Economía Social en España (1992)”; “Grupos empresariales de la Economía Social en España (1999)”; “Manual europeo para la elaboración de cuentas satélites de Cooperativas y Mutuas (2008)”; “Las Cuentas Satélites de las Cooperativas, Mutuas y Mutualidades de Previsión Social en España del año 2008 (2011)”; y “Las Cuentas Satélites de las fundaciones privadas al servicio de los hogares (2011)”.
Quiero añadir a toda mi trayectoria profesional, el hecho de que durante estos últimos años he vinculado mi actividad investigadora a esta tierra valenciana a la que respeto y quiero como si fuera mi tierra natal, desde niño tuve el primer contacto con ella por mi evacuación durante la Guerra Civil española, continuando mis estudios en el Instituto Luis Vives de la Ciudad de Valencia. Compartí residencia en Quart de Poblet y Alcoy y regresé a la ciudad de Valencia. Al acabar la Guerra volví a Madrid, desde donde al cabo de unos años retomé mis contactos con estos queridos valencianos. Aquellos recuerdos han estado siempre presentes en mi vida.
La creación en la Universidad de Valencia del Centro de Investigación de la Economía Pública, Social y Cooperativa (CIRIEC), cuya sede central radica en la Universidad de Lieja (Bélgica), del que fue nombrado Presidente el Profesor Monzón, y yo, Presidente de la Comisión Científica, han fortalecido mis lazos con la Comunidad Valenciana. También quiero remarcar que mi relación con Valencia está llena de grandes alegrías y de momentos de magnifico recuerdo, especialmente el día en el que tuve el honor de que me distinguieran con la entrega del Premio Jaime I de Economía.
Dada la gran crisis económica mundial y en especial la que azota a España, no puedo pasar sin citar algo que tan profundamente nos está afectando. Llevamos seis años de crisis, tenemos casi 6 millones de parados y no se vislumbra el final, hemos tenido en el transcurso del periodo algún atisbo de recuperación, que siempre han acabado fallando.
El déficit público sobrepasa el 8% del PIB y la Unión Europea nos presiona a que en 2013 debemos reducirlo por debajo del 3% del PIB. Tal condicionante nos impide relanzar la demanda pública. Nos encontramos con un círculo del cual no salimos y el paro sigue creciendo.
Ante la difícil situación económica, se ha solicitado a la Comisión europea que se retrase a 2014 el cumplimiento de la norma de que el déficit no supere el 3% del PIB. Creo que en las circunstancias actuales será difícil alcanzar tal objetivo en 2013, ya que supone reducir el déficit en el 2012-2013 en casi 6 puntos de PIB, con situación económica de recesión.
Me atrevo a añadir unas líneas que pudieran ayudar a salir de esta “Crisis” con mayúscula.
Tenemos que sustentar en el trabajo y en la seriedad de nuestra actuación, las claves para superar las dificultades. La austeridad debe ser el punto básico de la gestión autonómica.
Habrá que hacer sacrificios que deberán repartirse equitativamente entre toda la población. Marginar intereses políticos, personales o de cualquier condición que no sirvan para alcanzar el objetivo. “Todos a una.” Hay que superar los conceptos políticos, autonómicos, locales, personales, para convertir España en el interés común.
Para iniciar la senda de la recuperación en España se hacen necesarias la aplicación de medidas económicas que, siendo compatibles con el ajuste que se está realizando, fomenten la creación de empleo, atacando de forma directa uno de los principales problemas. Para crear empleo se requiere realizar inversiones y, en estos momentos, tanto las empresas como el Estado deben reducir su endeudamiento, por ello y porque el problema de España también es un problema europeo, considero que debería analizarse, a nivel de la Unión Europea, la realización de un Plan Marshall Europeo que permita realizar inversiones rentables, las cuales sean capaces de generar rendimientos para remunerar a los capitales invertidos y, además, creen empleo fomentando el crecimiento de la demanda interior y, en consecuencia, iniciando un círculo virtuoso en el que se apoye la recuperación económica.