john f. mcgregor
Discurso de Francisco J. Mora Mas
Rector de la UPV
Ver discurso de Francisco J. Mora Mas
Inicio mi intervención con un agradecimiento a todas las personas que hoy nos acompañáis en este solemne acto.
Hoy, damos la bienvenida a nuestro claustro de doctores Honoris Causa a un eminente Profesor de Ingeniería Química y Estadística, que pasa a formar parte de nuestra orla de personalidades que honran a nuestra Universidad al aceptar esta distinción. Con esta ceremonia, cumplimos con una larga tradición que entronca directamente con una de las misiones universitarias más nobles: reconocer el mérito y rendir tributo a quienes han dedicado su vida a cultivar el conocimiento, a compartirlo y a transmitirlo a la sociedad.
El profesor MacGregor integra en su vida académica todas las dimensiones de un profesor universitario; excelencia docente, excelencia investigadora, transferencia de conocimiento, innovación y creación de empresas de base tecnológica.
En nombre de todos los presentes debo, en primer lugar, felicitar al departamento de Estadística por haber propuesto incorporar al claustro de nuestra universidad al Dr. MacGregor. Asimismo, quiero hacer público nuestro reconocimiento a su padrino, el profesor Alberto Ferrer, que ha expuesto de forma resumida, pero clara y convincente, los sobrados méritos que concurren en nuestro nuevo doctor y que fundamentan indiscutiblemente su incorporación a nuestro claustro.
Como en años anteriores, hemos procedido a entregar el máximo título académico que las universidades podemos otorgar: el título de doctor. A este estrado han subido los nuevos doctores de la Universitat Politècnica de València que han culminado sus estudios y han recibido el birrete que les acredita como tales.
Mi más sincera felicitación y agradecimiento a cuantos habéis sido investidos como doctores u doctoras por esta Universidad. Mi felicitación por haber culminado con éxito unos años de estudio e investigación, que sé que no han sido fácil. Felicitación que, gustosamente, hago especialmente intensa a los Doctores a los que se os ha entregado el Premio Extraordinario de Doctorado por los excepcionales méritos que reúnen vuestras tesis doctorales.
Todos los que nos dedicamos a la investigación, y muy especialmente los que lo hemos hecho dentro del ámbito académico, coincidimos en reconocer como un hito personal la consecución del grado de doctor, y como un recuerdo imborrable la celebración que lo acompaña en el acto público de lectura. La obtención de un premio extraordinario es evidentemente un motivo adicional de orgullo.
Y todo ello, no tanto porque ese grado supone una condición necesaria para la carrera académica, sino por avalar la capacidad y habilidad del doctorando para investigar, cualquiera que sea el ámbito científico, humanístico o tecnológico en el que lo vaya a hacer.
Mis felicitaciones y agradecimiento a los compañeros que en este acto acabamos de reconocer por su trayectoria investigadora que acumula ya más de 30 años, y ha merecido por 5ª vez el reconocimiento de la CNEAI.
Investigar, independientemente de la disciplina, es crear. Crear conocimiento nuevo en base a otro conocimiento previo. Aportar soluciones novedosas a problemas existentes. Anticipar problemas o escenarios futuros en base a datos presentes. Construir también teorías que darán solución a necesidades o a problemas que ni siquiera imaginamos.
En una sociedad que busca soluciones y respuestas inmediatas, que solo suponen parches transitorios a grandes problemas, seguro que con vuestra tesis habéis aprendido a refrenar el impulso de lograr pequeños éxitos efímeros a cambio de obtener un trabajo sólido, bien fundamentado y desarrollado, que sirva para el avance del conocimiento humano y que abra nuevos caminos para otros investigadores.
En un mundo donde los datos, las imágenes, la información, son ingentes, están disponibles de forma ubicua, y tenemos expertos en extraer y mostrar la parte de ellos que a cada uno le interesa, habéis aprendido también a analizar de forma crítica todo lo conocido en vuestro ámbito de investigación, y, a partir de ahí, construir una teoría, un nuevo dispositivo, o un discurso novedoso. La posverdad y los “hechos alternativos” no tienen cabida en la ciencia.
Acostumbrados como estamos a obviar el pasado, cambiar la historia y repetir errores, vuestra tesis os ha enseñado que debéis construir y crear sobre lo ya conocido y, como decía Newton, “auparos a hombros de gigantes” para ver mucho más lejos y anticipar el futuro. Seguro que os sentís un pequeño eslabón en la inmensa red del conocimiento y por ello debéis ejercitar la modestia, pero combinarla con la osadía y la ambición de quien cree que puede hacer algo muy grande.
En suma, estáis más preparados que nadie para ser referentes y guías de una sociedad.
La Investigación relevante y comprometida socialmente con la innovación y el progreso constituye un pilar fundamental de la Universidad, de ahí que manifieste mi gran preocupación por la inversión en ciencia y tecnología de en nuestro país.
En el año 2010 se inició una reducción en las partidas de los Presupuestos Generales del Estado destinadas a I+D+i que está lejos de recuperarse. A los sucesivos recortes de los créditos presupuestados hasta 2017, que hoy son la mitad de lo que fueron, hay que sumar el descenso drástico de la ejecución presupuestaria, lo que ha provocado que la inversión publica haya caído más de un 74% entre 2009 y 2017.
Este es un camino que, a medio plazo, no es sostenible y que nos llevará a ser un país prácticamente irrelevante en el liderazgo de ciencia y tecnología de vanguardia.
Y ya no quiero seguir insistiendo en hablar de cambio de modelo productivo, ni de las bondades de una sociedad basada en el conocimiento. Cualquiera puede comprobarlas mirando a los países de nuestro entorno que apuestan por sus Universidades.
La Universidad necesita más recursos, más tecnología, mas ciencia, pero también una visión más humanista del mundo, para formar hombres y mujeres libres, críticos y creativos, para mejorar nuestra convivencia en una sociedad plural amenazada por los fanatismos.
Debemos incrementar el papel activo de la Universidad en la vida social. Estamos llamados y obligados a hacer una reflexión crítica en la construcción del tiempo presente y en el trazado del porvenir. Una reflexión que de argumentos a la sociedad para entender e interpretar las amenazas a las que estamos sometidos.
Hablar de la lucha contra el cambio climático o de la cultura de paz, construir respuestas contra la desigualdad, favorecer la integración del “otro”, no son cuestiones baladíes, ni exclusivamente retóricas. Están en la raíz de la democracia, del espíritu de la universidad pública y de la misma cultura europea.
Concloc la meua intervenció en aquest solemne acte dirigint-me, de nou, al nou Doctor Honoris Causa y als nous doctors i doctores de la UPV que, fa uns minuts, acaben –acabeu– de recollir els vostres atributs doctorals. Vosaltres sou i simbolitzeu el futur d'aquesta Universitat. Sou un exemple destacat de la labor que desenvolupem, i per això, en nom de tota la comunitat universitària, us reitere l'orgull que sentim i la nostra felicitació per l'èxit que heu obtingut.
Moltes gràcies.