francisco chinesta

Discurso de José E. Capilla Romá

Rector de la UPV

De nou, benvingudes i benvinguts a este acte acadèmic tan especial. Hui celebrem alguna cosa més que una investidura: celebrem una manera d'entendre la universitat i el seu paper en el món. Celebrem la incorporació al claustre de dos nous doctors honoris causa, la doctora Cristina Garmendia i el doctor Francisco Chinesta, i celebrem també el compromís d'una nova generació de doctors i doctores amb el coneixement, la investigació i la societat.

Esta doble celebració ens permet posar en valor alguns dels pilars essencials de la nostra universitat: la formació d'investigadors, l'excel·lència científica, la innovació i la connexió real amb la societat i el teixit productiu. Són principis que definixen el que hui és la Universitat Politècnica de València i que troben un reflex excepcional en la trajectòria dels nostres nous doctors honoris causa .

Estos principios explican una forma de hacer universidad que ha guiado a la UPV desde sus orígenes: una universidad que entiende la ciencia no solo como generación de conocimiento, sino como capacidad de transformar la realidad. Porque la investigación alcanza su pleno sentido cuando se traduce en soluciones concretas que mejoran la vida de las personas. Y es entonces cuando la sociedad comprende que incluso la investigación más fundamental es, en última instancia, una inversión en bienestar y oportunidades.

Como rector considero que mover la frontera del conocimiento debe ser una misión irrenunciable de la universidad. Y lo es especialmente en un momento en el que, paradójicamente, convivimos con niveles de conocimiento sin precedentes y, al mismo tiempo, con corrientes que cuestionan evidencias científicas sólidamente establecidas. Por eso, defender el método científico —también aplicado al avance de la propia ciencia— no es solo una cuestión académica, sino una responsabilidad institucional. Negar este principio nos acerca peligrosamente a posiciones dogmáticas, algo incompatible con la esencia misma de la universidad.

Ese modelo y principios a los que me refería – que están en nuestro ADN - hacen que hoy nos situemos en el Top 300 mundial del conocido ranking de Shanghái en numerosas materias (Ingeniería Energética, Ingeniería Química, Ingeniería Informática, Ingeniería de Telecomunicaciones, Ingeniería Eléctrica o Ingeniería Mecánica) y más específicamente en el top 150 en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, en el top 100 en Agronomía, y en el pódium Top 75 mundial en Ingeniería Civil. También gracias a ello hemos contribuido a la generación de unas 1100 Start-Up con el programa de emprendimiento IDEAS que arrancó hace 34 años. Y somos en este momento la universidad española con mayor número de cátedras de empresa, y ya durante dos años consecutivos estamos ya a la cabeza en el número de patentes.

Me he referido a la creación de Start-Up, pero quiero ahora apuntar a la generación de empresas de base tecnológica, la expresión más completa de la transferencia de tecnología, y a la que nos referimos en la UPV con la denominación de Spin-Off. En la actualidad la UPV participa en más de 30 proyectos empresariales de este tipo, una posibilidad que tuvo su origen con la publicación de la primera Ley de la Ciencia (Ley 14/2011) aprobada con un consenso sin precedentes cuando precisamente nuestra Honoris Causa, la doctora Cristina Garmendia, ocupaba el cargo de Ministra de Ciencia e Innovación. “No me oirás hablar de pacto de Estado por la Ciencia, pero una Ley que se aprueba por unanimidad en el Parlamento, y en el Senado, se acerca mucho a este concepto”, decía a los medios nuestra nueva Honoris Causa. ¡Enhorabuena, Cristina!

Y nuestro nuevo Doctor Honoris Causa, el profesor Francisco Chinesta es, como la doctora Garmendia, un orgullo por su incorporación al claustro de doctores, pero también por ser un egresado referente mundial de la UPV, con una actividad de investigación, innovación y transferencia fuertemente conectada con la empresa.

Con cada nuevo “honoris causa” siempre me hago la pregunta: ¿qué hay de ellos en nuestra universidad como institución? La respuesta está en mis palabras anteriores, en que tanto Cristina como Francisco han sabido combinar ciencia excelente con innovación y relación con la empresa. Y las excelentes laudatio leídas por la catedrática de biotecnología Belén Picó y el catedrático de ingeniería mecánica Juan Antonio García Manrique, han dado buena cuenta de ello. … Y también los discursos de nuestros dos Honoris Causa han dejado patente lo que significa incorporarse al claustro de doctores Honoris Causa de la Universitat Politècnica de València. De nuevo quiero transmitir mi enhorabuena a la doctora Garmendia y al doctor Chinesta, y expresar que es además un honor contar con su presencia en ese cuadro de Honoris Causa de la UPV, donde se combinan personas del más alto nivel académico, innovador, empresarial, político y artístico a las que en su momento desde la UPV les concedimos esa máxima distinción de nuestra Universidad.

“Hacer ciencia” hoy día es una actividad colectiva e internacional. En la UPV desarrollamos además una política de ciencia abierta, alineada con los principios acordados en el ámbito europeo, pero conscientes de que la ciencia es cada vez más geopolítica, de que la tecnología define autonomía estratégica, y de que la innovación marca la competitividad de las sociedades y países. Y en ese contexto nos movemos, apostando por la máxima internacionalización como demuestra la puesta en marcha del primer centro universitario español – el primero inscrito en el RUCT - que va a impartir títulos oficiales enteramente en el extranjero: nuestro centro UPV en la ciudad digital china de Hangzhou. Y una de las muchas razones, muy importante, para embarcarnos en esta empresa es la de generar nuevas oportunidades para nuestros investigadores en formación y para nuestros nuevos doctores y doctoras. Para que puedan reforzar su formación, continuar su carrera académica y colaborar con algunos de los laboratorios de vanguardia que mantendremos en China con la Beihang University y algunas empresas chinas de tecnológicas de vanguardia y primer nivel. Estoy convencido de que con ello contribuiremos al progreso del sistema de ciencia, innovación y tecnología tanto de la Comunitat Valenciana como del conjunto de nuestro país.

A vosotros, nuevos doctores y doctoras me dirijo ahora reiterándoos la enhorabuena por haber culminado ese periodo formativo que os otorga el grado de doctor. Me gusta recordar lo que nos decía el profesor Umberto Eco: que la tesis “es un ejercicio de paciencia, precisión y honestidad intelectual”, y que “la investigación es la capacidad de poner orden al saber y distinguir lo relevante de lo irrelevante”. O dicho de otro modo, que al alcanzar el grado de doctor no se demuestran simplemente conocimientos o se amplía el conocimiento, se demuestra también que estamos aprendiendo a pensar científicamente. Algo que desde luego me gustaría que conectarais con mi reflexión previa sobre cómo debe ser el progreso de la ciencia.

Y mi agradecimiento a los directores y directoras de tesis, por su dedicación y esfuerzo para formar a nuevas generaciones de doctores, y a las familias y amistades cuyo apoyo es siempre esencial en una carrera competitiva como es la carrera académica.

Estoy seguro de que ese ADN al que me refería, que es la base de nuestro éxito, acompañará e impulsará a nuestros nuevos doctores y doctoras, como lo hace con el conjunto de toda nuestra comunidad estudiantil. Nuestro modelo docente se diferencia en muchos aspectos del modelo convencional de la universidad española y permite que incluso nuestros estudiantes, muchos todavía en el nivel del grado, ya estén en estrecho contacto con la empresa, que innoven, que emprendan, y que incluso lleguen a competir internacionalmente con mucho éxito. Y el éxito más reciente es el del grupo “Talpa Tunneling”, que hace poco más de dos semanas ganó en Estados Unidos el premio a la innovación organizado por la empresa de ingeniería The Boring Company de Elon Musk. Y no es una excepción, yo mismo les he podido acompañar en distintas competiciones: Formula Student en Austria, Hyperloop en Suiza o Azalea en la competición Solar Decathlon en Alemania. Nuestro agradecimiento a tantas instituciones y empresas que hacen posibles estos éxitos, incluida la Delegación de Defensa en la Comunitat Valenciana, que ha hecho posible nuestro reciente lanzamiento de un cohete universitario en la base de Huelva, y que puede ser el preludio de un gran éxito universitario en ese ámbito emergente y de futuro que es el espacio. Nuestros estudiantes son nuestro futuro, y en torno a este colectivo gira todo en nuestra universidad.

Todo esto es posible gracias al conjunto de nuestra comunidad universitaria, y desde luego a la labor mucho menos visible de nuestro personal técnico, de gestión, de administración y de servicios que hace las cosas posibles a través de multitud de estructuras organizativas. El compromiso y voluntad de coordinación de nuestro personal hizo posible el nacimiento ya hace diez años de “UPV Innovación”, nuestra gran estructura de innovación y transferencia donde, en el ámbito de la “Ciudad Politécnica de la Innovación”, cooperan y se coordinan multitud de estructuras, que de una forma directa o indirecta contribuyen a la innovación y la transferencia en la UPV.

Gracias a nuestro DG de Universidades por su presencia en este acto. Y desde luego mi agradecimiento a los ministerios responsables de Universidades y de Asuntos Exteriores porque nuestra coordinación con ellos ha hecho posible proyectos tan emblemáticos como nuestro centro Hangzhou, cuyas instalaciones inauguramos el pasado 15 de octubre con la presencia del Ministro Albares.

No puedo cerrar mi intervención sin hacer una referencia al complejo entorno geopolítico al que nos enfrentamos y, en particular, al conflicto que se vive en Oriente Medio desde hace décadas y que recientemente ha escalado de forma muy amenazante para el mundo. Seguir pensando que las guerras son la manera de resolver los conflictos es una paradoja manifiesta del ser humano y de nuestras sociedades. Albert Einstein decía que “la paz no puede mantenerse por la fuerza, solo puede lograrse mediante la comprensión”. … Desde la UPV nos comprometemos a promover una cultura por la paz y abogamos por la solución negociada a los conflictos, buscando puntos de encuentro y tendiendo puentes.

Y termino, como he hecho en alguna ocasión anterior, parafraseando a Gandhi: “no hay camino para la paz, la paz es el camino”. En ese camino, las universidades seguiremos aportando ciencia, razón y conocimiento para ayudar a construir el futuro.

Muchas gracias

Moltes gracias 

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